viernes, 30 de abril de 2010

Insomnia

La sensación nueva y familiar a la vez se me clava en el pecho más fuerte de lo que jamás hubiera imaginado. Tu recuerdo se dedica a visitarme cuando el sol se pone, agarrándose con fuerza a mi almohada, dejándo tan poco espacio que me permite a duras penas descansar. Nunca la distancia ni el tiempo transcurrido habian sido tan amargos y tan largos como ahora, y me es bastante difícil no pensar en los vínculos invisibles que en silencio siempre nos han unido, y ahora realmente no logro ver. Espero sepas perdonar la anterior insistencia, pero es que me cuesta mucho trabajo renunciar a algo tan de antaño, he aprendido aunque con serias dificultades a gozar del don de la paciencia. Esperar lo que no llega, día pasado día vencido, día pasado día perdido.

martes, 20 de abril de 2010

Energía renovable

Con una sonrisa mas nueva y menos triste, con un ojo cerrado y la mano en el pecho. Despertando de un invierno demasiado frío, el sol me tuesta con sus rayos mas estrechos. Aprovechando cada brisa como último resquicio de aire, me abrazo a cada instante con cuidado de no ahogarle.


respira hondo y aguanta.

viernes, 16 de abril de 2010

Quebraderos nocturnos

Me apetece estar sentada y hablarme, pensar en bifocal y reflexionar. Mentalmente miro el terreno metafórico donde siembro y no recojo apenas, y el fruto me sabe amargo, quizás sea mejor abandonar la tierra. Hoy no me sirven los planes, y me contagian tristeza los recuerdos felices, hoy nació el dia decreciendo, siguiendo las habituales directrices. Me acompañará esta noche el insomnio, a entretenerse con mi vigilia, mientras pensaré en soluciones, aunque desconozco que existean. Se que es mejor la omisión absoluta, pero  sucede lo que nunca quiero, pierdo el control sobre los instintos y me adueño de excusas y peros.


normal pero raro.
raro pero normal.

martes, 13 de abril de 2010

Bienvenido al círculo

Miro hacia ninguna parte para encontrar lo que no se ve. Siempre he pensado que dice más el silencio que el ruido a pesar de estar callado. Atravesando lineas imaginarias menos ficticias que las reales. Dudando de mi presencia, creyendo en otras que se que ya no están. Remonto lo que queda de las últimas olas, aunque creo que me quedaré en la orilla, esperando mejores aguas sin arriesgar cualquier síntoma de vida.


la eterna expectativa.

jueves, 8 de abril de 2010

Meteorología

Con la mente entrenada para futuras competiciones ahora tan solo me queda esperar. Esperarlo todo mientras no sucede nada. Revivo en este instante lo que nunca creí que pasó, recordando cada detalle con exquisita precisión. Me estremezco ante la idea de la hipotética situación, se me ahoga el alma pues hace tiempo que no respira, se me nubla la mente y con ella mi admiración. Desaparecen las raices más antiguas, las últimas tormentas no han dejado vida humana, te refugiaste demasiado y ahora la luz del sol no te deja ver nada.
Inmensas tempestades

martes, 6 de abril de 2010

La blanca aurora


Ahora que no se nada lo entiendo todo mucho mejor. Nunca pensé que conseguiría esa inexistente fuerza para aparta tu parte de la mía. He separado tu mundo del mío, para que el vínculo nuestro desaparezca. Yo, amante del destino, comienzo a pensar que nada de lo ocurrido es una casualidad. Aun así, acudo al auto-engaño, me miento a mi misma y me convenzo de cosas que no debo. Tan doloroso resulta quererte, que no se si el alto precio que vengo pagando ha sido un buen trato.

lunes, 5 de abril de 2010

Enésimo ultimátum

Olvidando taras de tiempo y memoria, rejuveneciendo la que hace no demasiado tiempo era un alma destrozada. Ahora concedo las últimas oportunidades del imperio, ofreciendo a los equivocados respuestas correctas y a los orgullosos voz con la que hablar. Se acabaron tantas cosas para dejar paso o un número igual o superior, sin calcular ninguna jugada confiando de nuevo en la reincidente casuadlidad. Avisando a escondidas de las posibles consecuencias, dejando correr ese público secreto, sabiendo que la conciencia descansa bien tranquila sobre nuestros hombros relajados. Esperando sentada lo que venga y que se vaya, asumiendo cada acto semiconsciente y sabiendo que esto ya no es una batalla. Dejé de luchar cuando no quedaba nada por ganar, volveré a despertar si es que algún día te da por pelear.