miércoles, 22 de diciembre de 2010

Sabiduría popular

Decir cosas sin sentido acomoda nuestros pensamientos que al estar desordenados causan caos en lo que de manera coloquial denominamos mente. El ejercicio de hablar sin decir nada, o quizás decir demasiado y no poderlo asimilar... Los inicios a veces nos pueden parecer tan o más duros que los finales. Creo que es demasiado el aire que cabe en esta habitación y no puedo respirar. Supongo que es culpa de mi capacidad, el alma ocupa mucho espacio en mi pecho y no hay hueco para nada más aquí dentro.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Cuan familiar te escribo.

Seamos consecuentes. Pretendo ser conmigo. Seré con el tiempo, con el pasado, invertido o perdido. Pensaré en que queda que aun viva, y a lo muerto enterraré como es debido. Nunca más seremos y si soy no será contigo. Cambiantes, contemporáneos e irrepetibles. Dormidos, despiertos sin importar el camino. Rogaré a mi conciencia, a mis palabras muertas y a las que gritan cuando no es debido. Me lanzaré si se que no saltas, y me quedaré sentada y callaré si así no te sigo. No engañarás más veces a esa parte mía que aun te pertenece, seré fuerte y mentirosa, seré quien nunca quise para convertirme en quien siempre has querido. Andaré sola si es necesario, aunque odie caminar sin derecha ni izquierda. Siendo consecuente, como he dicho en un principio, seré franca y haré el balance requerido. No se que has querido de mi en este tiempo, y no se de mi que deseo, has conseguido confundirme hasta tal punto que ahora no se si siento alegría o miedo.



no ha sido bastante el tiempo..

viernes, 10 de diciembre de 2010

Tintineos.

He buscado en este nuevo y oscuro cielo otros astros candescentes que alumbren la vida que aun queda en este lugar. Los primeros días me resultaba bastante difícil el tan solo hecho de diferenciar mis propias manos del fondo opaco que tiñe el aire del dulce hogar.

Poco a poco mis ojos se han acostumbrado a toque índigo que aporta la casi invisible luminosidad de algunos cuerpos mágicos. La noche no es tan mala como pensaba... duermo mejor desde que tu luz, que ultimamente era inalcanzable, se ha ido.

Hace poco vengo descubriendo que hay más maneras de volver a ver. Son pequeñas y chispeantes luces que se colocan alrededor de la parte más alta de lo que venía a ser entonces nuestro cielo. Si bien es verdad que no se ve demasiado, algo que me encanta es que su luz es blanca y dorada, brillante y nueva, alentadora y por otra parte desconfiada...

Hasta que descubra de que sea trata creo que acudiré al cine de las sabanas blancas, no se que hora es, pero estoy bastante cansada de buscar explicaciones en cosas que quizás sean como son porque si y ya está.

Suficiente por hoy.