lunes, 28 de febrero de 2011

Buenos dias reina.

Entonces el amor se paró en el borde de su cama.
Y el tiempo esperó a que se decidiese a despertar.
Se quedó mirando a la oscuridad como si fuera lo único que admirar.
Lastimose con los suspiros intermitentes de la noche.
Y entonces se despertó, cuando todo estaba en silencio y nada desprendía vida en su alrededor.
Se incorporó con una elegante gravedad, y entonces respiró hondo.
En paz por saber que todo había sido producido por un sueño, inquieta por la realidad de lo ocurrido.
Se volvió a tumbar, esperando esta vez no recordar más que el momento de antes de dormirse.
Cerró los ojos con cuidado, como si la vigilase algún tipo de ladrón, temía caer en vigilia y no controlar la situación.

martes, 15 de febrero de 2011

La verdad sobre lo real.

Que las cosas pasen porque pasan y no porque deban de pasar. Creencias a "pies juntillas" de que el destino nos guarda la mejor baza para el final. Sin saber si seguimos la corriente de las casualidades o si seguimos a la corriente por casualidad. Durmiendo entre pensamientos deseados, y no entre deseos en los que pensar. Que este no se convierta un lugar en donde tu respiras todo el aire, y yo solo vivo con el que dejas al pasar.


lunes, 14 de febrero de 2011

Stay.

[...pero claro, no se si es buena idea aunar las fuerzas con un mismo propósito. Me atrevo a decir incluso que considero egoista tal hecho... Me pregunto si yo algún día cambiaré la vida de alguien, si el que yo este, venga, resista o desista cambiará las cosas aunque sea un poquito. Si yo seré para nadie lo que el ha sido para mi, no se si me recordarán a pesar de que pase el tiempo y los recuerdos se arruguen en nuestra frente. Penándolo de esta manera quizás el no sepa que va a existir para siempre, pero es que no se si es mejor que lo sepa... vivir eternamente en la mente de alguien es una responsabilidad muy grande.]

jueves, 3 de febrero de 2011

Revelaciones.

Tengo que aprender a alimentar al inexistente talento. Medir con lupa las cantidades necesarias y apuntar las utilizadas para no volver a cometer los mismos errores de cálculo. La clave esta en controlar la intensidad. Si vives con demasiado ímpetu una bocanada de aire fresco es muy probable que te ahogues. No entendemos sobre ciertas medidas y creemos que si nos sobran las ganas las cosas saldrán mejor de lo que deberían hacerlo. Nos equivocamos bastante en este aspecto, cada instante de la vida se debe vivir distinto al anterior y diferente al siguiente.

Será que no tenemos ningún don.