lunes, 20 de junio de 2011

El baile del hielo.

Es curioso, es brillante y me atrevería a decir incluso que es blanco. Dos lineas paralelas se unen para formar una sola, para ser lo mismo a pesar de tener un génesis totalmente opuesto. Un día, una hora, un minuto, un segundo... el poder del tiempo nunca fue direcamente proporcional. Nos graba nombres en un segundo y por el contrario tardamos una vida entera para borrarlos de nuestra memoria inmediata. Si se lo que vas a decir y tu sabes lo que yo te diré, quizás te merezcas algo más, algo que aun no he tenido el placer de imaginar.



hipoteticus casus...

domingo, 12 de junio de 2011

Nuevo blanco.

Se desata el inicio imparable, donde el curso deja de ser corriente y la velocidad se convierte en accidental. La manera en que una vez más observo y relaciono, me hace pensar que puede que el color de la atmósfera sea producto de mi desilusionada imaginación.

Se que no es la misma la luz que me despierta, y se también que las luces intensas poco a poco se desgastan. Nunca creí en la lógica al hablar de destellos, los tintineos son especiales y no merecen ser juzgados a una edad tan temprana.

Las cosas tenues, brillan inexplicablemente durante unos segundos y luego se apagan... Quizás son cosas blancas...