miércoles, 23 de noviembre de 2011

Razonable.



Te pueden las ganas, te comen, te agarran, te aprietan, te besan, te asustan… Supongo que es necesario que de vez en cuando no estemos en lo cierto, la vida no sería tan emocionante si todo fuera siempre perfecto.

Pretérito imperfecto con función didáctica para un presente que hasta hace poco se me antojaba futuro o quizás tiempo condicional.

Aunque viviese para siempre seguiría cometiendo los mismo errores, pero es que muchas veces soy feliz equivocándome… hay tantas ocasiones en las que acertamos y desearíamos no haberlo hecho.

Si quieres, puedes tener la razón… al menos hoy no la necesito para nada.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Entiendo que no lo entiendas.


De la nada. Naciste de la nada.
Corriendo, con prisas, cortando el viento, secando mis labios.
Luego todo. Fuiste entonces todo.
Mintiendo, muda, sorda, se moría mi alma.
En silencio. Se convirtió en silencio.
Las promesas lloraban prometidas.
Reian mis ojos si dibujaban tu sonrisa.
Se agotó. El tiempo finalemente se agotó.
Cayó contigo y con tu valor mi esperanza.
Se repite. En mi cabeza una y otra vez se repite.
Pregunto y respondo como lo hice, como haré.
Se ahogó la última súplica en tu oido.
Me estremeció el dolor invisible, me estremece aun hoy.
Aprieto los ojos y todo sigue del mismo color.
Da igual que pase el tiempo, sigues siendo blanco.