sábado, 31 de diciembre de 2011

Terminando (Parte II)


Despierta, no sigas durmiendo. Que no sea pesadilla lo que ayer nos parecía un sueño.
Y parece que nada igualará la intensidad de lo vivido, hasta que descubra que el umbral que ahora esta por arriba será el que algún dia este por debajo.
Me engañaron los colores y quise ver al gualda dorado.
Y solo espero que mi botón blanco preferido este bien guardado, es lo único que te pido.
No fue necesario esperar demasiado, me atrevo a decir que realmente por su rapidez quizás fue algo menos dañino.
He cerrado el cajón por un tiempo, no quiero que nada se escape, y sobretodo no quiero que entre nada, NO.
Desencántate por un tiempo de las casualidades, déjaselas a otros y limítate a respirar, que al final... nos vamos a quedar sin aire.
Solo me queda el consuelo de que yo lo sabía, de que te avise y de que aunque sea de manera catastrófica tenía razón.

lunes, 19 de diciembre de 2011

Empezando (Parte I)


Parece que todo se transforma poco a poco, las lineas que comenzaron dubitativas, se cruzan y se entrelazan para dejar de ser paralelas. Defino lo que era neutro como algo bastante parcial y polar, comienza el arduo trabajo en que trazar los límites es cuestión de supervivencia, algo básico y necesario. 

Ese esa sensación familiar que se antoja nueva y anodina como otras veces ocurrió. Empiezo a confundirme y me descubro a mi misma intentando descifrar lo que creía entendido. Otra vez el fingir saber, el creer fingir y el no saber creer.

Vigilo al nivel más bajo de mi conciencia, ese que hace que sueñe con cosas tan reales y el que pretende que crea lo que se que es irreal. Estirando con la punta de los dedos el rango de nuestra paciencia, la que nos salva del mundo y que vale uno de igual o mayor tamaño.

Lucho por aprender a no quejarme, por aprovechar las partes deliciosas de lo que todo esto me brinda y sobretodo por no convencerme de que lo inaccesible puede suceder… Maldita fe que hace que sienta que no existe un imposible.

Por un lado confió y creo en mi como lo hago con la capacidad de las personas a las que amo, pero la otra parte más peligrosa hace que me invada una sensación de impotencia que convierte mis esperanzas en polvo gris.

Tendré que esperar aun un poco más antes de adivinar o ver con mis propios ojos que es lo que significa está nueva intensidad que me empuja a vivir las cosas.





Espero haber empezado bien mi nueva y preciosa libreta. Gracias

martes, 13 de diciembre de 2011

Dúo dinámico.


Siempre que quiero entenderlo me confundo y no es para poco. Pocos pueden explicar con certeza la génesis de la casualidad. Cuando uno cree en el destino no esta demasiado seguro si es normal confiar en algún que otro hecho casual. Entramos en los productos sumatorios y los factores erroneos, pero es que no hay leyes invalidas en este tema tan especial. 

Existe lo que nace y persiste lo que sobrevive a la casualidad, lo podemos llamar sino, lo podemos llamar realidad. Dura, vibra y es sentido, porque tiene que ser, entonces así será. No me atrevo a negar ciertas convicciones, el poder de la fe perdura porque uno cree en ella y no porque sí sin más. 

Te será familiar y agradable, seguramente has vivido este suceso con asiduidad, sonries y te jactas de lo que creiste que nunca iba a pasar. El momento en el cual lo vives, es el momento más intenso y reconfortante, hasta que uno más nuevo lo venga a relevar. No pensemos en pasado cercanos ni en futuros inmediatos, dejemos que actúe el presente continuo, que convivan de una vez el destino y la casualidad.



Buenos dias a las 00.30

martes, 6 de diciembre de 2011

Cosas nuevas



Puede que tenga miedo, aunque hay veces en que no lo diferencio de la emoción. No escapes, no corras, hazme caso, solo anda. Son esas cosas blancas, las que suceden sin que nos demos cuenta, las que nacen y no mueren, las que nunca se van. Magia de un cajón invisible, de esos cajones que se abren pero no se pueden cerrar. Si logro explicarme lo que me sucede, prometo, lo juro, que serás el segundo en saberlo. Parece complicado, pero es demasiado sencillo para encontrarle traba o dificultad. Intensidad que abrasa pero no quema, será un pacto mutuo.

Solo una cosa más, siente, pero por favor, no lo sientas.