miércoles, 20 de noviembre de 2013

Holometabolismo

Hoy le he pedido a eso que hay ahí dentro que salga, merece ver el espectáculo. 
Promete no manchar las paredes y me ha jurado que no va a llorar. 
Es lista, te ha mirado por las noches,  las impares. 
Esas cuando giro una vez a la derecha y dos a la izquierda. 
Conoce bien la habitación del ruido, donde el diálogo se transforma. 
Opina bien sobre todo, y sobre todo intenta ser imparcial. 
Se ríe casi tanto como yo si me encuentro al nivel del suelo. 
Me se el principio, vivimos lo contemporáneo, también me se el final. 
La franja paralela es invisible, aunque puede durar para siempre. 
Arden las palabras intermitentes con el simple contacto entre la piel.

Y así, besó el niño al insecto azul.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

El éxodo de la combustión.

El eslabón que acabó perdido de tanto buscar un camino.
La sonrisa más triste que te hizo tan feliz.
Semicírculos oscuros que no querían dormir por las noches.
El ciclo que quiere cerrarse donde se abrió por vez primera.
La banda sonora que te despertaba por las mañanas.
El espejo que admiraba, y ahora echa de menos tu espalda.
Septentrional el acento de aquellos buenos días.
Sabían palabras en francés tus labios y mi boca las traducía sin habla.
Cuando dos metros cuadrados de la habitación fueron sólo para uno.
Yo te miraba desde fuera, como una burbuja, frágil, perfecto y transparente.
Me diste la oportunidad para hacerme valiente...
Intención variable y vehemente que no super aprovechar.
Me gusta repetir mentalmente ese primer instante, tan insolente.
Verdades que se pierden en el aire, no tienen ni siquiera eco.


Entonces, ¿Que haremos cuando se acabe toda esta pólvora?...
Dímelo, si yo las únicas chispas que conozco son las que surgían con el roce de nuestra piel. 

lunes, 21 de octubre de 2013

Soy la tercera persona del singular.


La fabula esquimal, donde solo hacía frío por las mañanas. 
El mérito invisible, que sólo se toca cuando callas.
La ruta en superficies, de pieles a veces poco delicadas.
El ámbar del ocaso, que se desnuda en paredes estancas.
La penúltima canción triste, que se dedica en absoluto silencio.
El primer gesto inconfundible, que se observa con cierto miedo.
La explicación más surrealista, para la historia jamás contada.
El motivo incandescente, escondido en la sombra mejor cincelada.
La moral confusa y transparente, que nos mira entre los dedos.
El recuerdo detonante, la caricia madura y se convierte en beso.
La lección inútil, que se nos antoja demasiado complicada.
El clima tropical, que se emborracha y se confunde con miradas.
La furia más dulce, controlada por nuestros impulsos humanos.
El medio de transporte, que llevó a fundirse un cuarteto de manos.

Puedo decirte poco sobre el tiempo, nunca entendí de relojes.

jueves, 3 de octubre de 2013

Equinoccio.


Enredó los dedos, hasta no saber si se retorcían o se cruzaban. 
Confundió el deseo ingenuo con su única y primaria necesidad, demasiado evidente.
Insomnio frecuente, que se espaciaba entre la calidez de la pared que la abrazaba.
Animal de costumbres insanas, se volvía por las noches silencioso y  marsupial.
Desgarraba sin quererlo las redes imaginarias, su risa se escapó por el hueco menos ancho.
Se retrasó el Otoño porque el calor seguía del Verano enamorado.
Naturaleza visceral, que se dedicó a construir castillos de aire.
Aprendiendo palabras en francés, para disimular con desdén la evidencia.
El camino horizontal era recto, pero eligió cruzar el laberinto.
Solía ser demasiado constante, en tareas equivocadas.
Mente con poder efervescente, de cero a infinito y el santo al cielo.
Dejó de lado la siesta, perdió sus conocimientos sobre la cubertería.
Canciones que huelen a desierto, a dormir y buenas noches.



Besó a tantas letras que se acostó Celeste y despertó Deleste.

martes, 24 de septiembre de 2013

Garabato en forma circular.


La imposibilidad del enfado lo empeora todo. 
Se remueven mis entrañas más dulces en direcciones opuestas.
Ambiguos equinoccios que quieren cogerme de la mano.
Me revuelvo como si evitará la opción de anestesia local.
Constante aprendizaje unilateral, sin viceversa.
Pésima autodidacta en busca de alguna que otra lección.
Me espío en el espejo y parezco demasiado callada, un poco cobarde.
Presumiendo de que se tanto, sin apenas haber disfrutado.
Rallajos de una época supuestamente desapercibida, aérea.
Recursos escasos para una mecánica líquida.
Desfile torpe y estudiado para andar caminos de puntillas.
Insistente corrección de lo que parece un hábito ineludible.
Condicionamiento ajeno de mis costumbres más propias.


Siempre me la juega, mi naturaleza visceral.

lunes, 9 de septiembre de 2013

"Le vent venant"


Hoy no te quiero contar nada.
Me cuidaré en las yemas verdades explícitas.
Discuten, mis ojos y mis hombros.
Será porque observo y bailo a la vez.
Sin sabor, el sudor de la segunda siesta.
Se escurre en la nuca con clase cosaca.
Calculando la mecánica improvisada.
Para que todo parezca cogernos por sorpresa.
Ciclos del sueño que nunca se ponen de acuerdo.
He visto que has puesto los relojes en hora.
Certezas que queman sólo si las sabes.
Y cuando no, te hierven en las venas.
Autodidacta, conoces el fallo del discurso.
Aun así sueles leerlo con todas tus faltas.
Recuerdas escenas falsas o desconocidas.
Al final se convierte en familiar la carga.
Estricta lógica la de tus castigos.
Sin guardar perdón a la primera persona.
Me gusta si no sabes nada, tan bonita.
Que pequeñita te quedas a oscuras.





Podré ser la ola, sólo si me rompo.

lunes, 2 de septiembre de 2013

Buenas noches Cocodrilo.

Te echa de menos, esa que dormía contra la pared.
yo la riño y zarandeo, pero al final nos abrazamos.
No sabe llorar silenciosa y le queman de lágrimas los ojos.
Tú te bebes su risa a sorbos, en aquella viña del Señor.
Dejó que le picase un mosquito en una arruga de su izquierdo talón.
Le rajaste la bandera, la que llevaba delante pecho.
Sería más practico olvidarlo todo, quisiera ser pragmática por una vez.
Me guardo el sabor a almendras y la manía de trasnochar.
Tu aversión a los insectos y yo, lepidoptera.
Se escamó la posibilidad en mil pedazos, tantos como imposibles.
Fue entonces cuando la duda se escapó de su rincón.
Conocí tantos lugares como recorridos nocturnos vivieron mis dedos.
Exploté al poder de mis cosquillas, desconocido hasta el momento.
Desarrollaste en mi la virtud de levantar la barbilla a ciento veinte grados.
Era de expertos el engaño, sin duda el mejor hasta el momento.
Apagaste la luz y te fuiste, me dejaste a oscuras. 
Yo no llegaba, ni de puntillas.

Espero que duermas cocodrilo, no se te daba muy bien.

jueves, 22 de agosto de 2013

El lábaro estival.


Descubierta arañando el oblicuo universo que a oscuras pretendes memorizar.
La inexplicable fuerza centrífuga de tu interior, esa que te hace bailar cuando no hay motivos para ello.
Transparente intención que susurra alternativas si crees que todos duermen.
Peligrosa capacidad para extrapolar las situaciones más simples, como un circo de pulgas.
Muerdes condescendiente, juraría que a veces demasiado.
Sonríen tus labios, los mismos con los que besas al aire si sueñas templado.
Que descanse tu facultad de recordar, distraída y revoltosa, ligeramente estropeada.
Espectadores de lo ajeno, a veces la fuente objetiva que tanto necesitas. 
Historias equívocas que juegan a convertirse en la verdad más hábil. Y tú tan torpe.
Versión dulce y cáustica de ti misma, sigues sin dormir cuando más te apetece.
Disimulas bien los fallos, aunque no por mucho tiempo, eres de hoja frágil y caduca. 
Con extremo cuidado analizas, sin saber la teoría a la que estas adscrita. 



Has tardado dos tercios de la etapa incandescente para creer darte cuenta de algo,
ahora sólo queda saber si vas a continuar con la misma certeza el tiempo necesario.

viernes, 5 de julio de 2013

Animales de costumbres.


Me juegas a una banda, estrecha y cálida. 
No quiero tener que adivinar tus futuros movimientos, 
pero me ahogo en el ansia de saber que es lo próximo que me espera. 
Te espero.
Yemas que me regalan el primer sentido de sus dedos índices,
te sigo y me duermo.
En la esquina más pequeña de mi cuello, 
ahí hay para ti un hueco.
Cosquillas que gritan palabras de amor que no saben bailar,
entonces mis discursos se tropiezan.
Seguirá el duelo de sábanas que no duermen,
pero no porque no puedan, no quieren.
Te olvidas, me olvidas y yo sin quererlo,
te recuerdo.
No he memorizado tu letra todavía,
me niego a que las curvas se alimenten de mi otra vez.
No quisiera intentarlo,
pero me da más miedo quedarme sin probarlo.



Aposté por el choque y no hubo apenas contacto,
como cuando las distancias se vuelven éticas y eróticas.

lunes, 1 de julio de 2013

La nobleza que brilla.

Quería despedir a Junio con una mano, pero lo hice con dos, con las palmas bien abiertas.
Utiliza el arte de leer entre lineas, que lo poseeis muy pocos. Tú lo tienes y te lo regalo para siempre.
Sucedió que la fuerza del choque fue más fuerte que el propio impulso, ten tenaz y dulce.
Como cuando el vaivén de un péndulo hace que la inercia se convierta en su mejor enemigo.
Ese juego entre cuerpos que aleja y acerca lo que tan sólo un imán puede sujetar, sin que se caigan.
Natural como cuando se duerme y se respira, como cuando uno muerde y no sabe porque.
Que vehemente la intención, que sin quererlo se delató en las horas más oscuras.
Si no se cerró la puerta debe ser que el aire quiso salir corriendo, sin dar más explicaciones.
Se que no puedo dar ninguna certeza correlativa, sería tan valiente afirmarme verdadera.
Después de bailar sobre los mismos añicos de arena mil veces, paré sin argumento a ratos los pies.
Esencias que no se conocen ni se tocan, partículas de aire que son magia y se besan sin boca.



Fue de algún modo una sorpresa, agria, dulce, acerbada, sumisa y vergonzosa.

martes, 18 de junio de 2013

Su rastro vulnerable.

No es que escriba cuando esta triste o destrozada, 
ni tampoco cuando recuerda las marcas de las cruzadas …
A veces se siente egoísta, porque necesita sentirse cuidada,
no exige explicaciones, pero las espera desvelada.
No es tan relevante las partes en las que alguna vez se rompe
es más importante el tiempo que tarda en encontrarlas
No existe cálculo exacto ni tan sólo aproximado 
contar con el factor sorpresa en alguna ocasión nos salió caro.
Se le escapa lo inevitable porque a veces las casualidades la traicionan, 
confía voluntariamente en su dudosa meteorología visceral,
y con el agua como elemento, aquel mar la dejó sin palabras.
Percibiendo estímulos neutros en una superficie totalmente parcial, 
memoriza el enésimo color antes de que este decida cambiar.
Tiene la misma sonrisa por fuera, pero se hace mayor por dentro,
sigue emotiva sus instintos aunque siempre la lleven a taciturnos extremos.
Observa con su mirada absorvente el alma de objetos inanimados,
pasa el tiempo entre la gente y disfruta si conoce a algún extraño.
Sigue desaprendiendo, el valor efímero de tantas cosas,
no fue fácil iniciar la enseñanza, mucho menos pintar de amarillo las baldosas.



Cree haber dejado alguna huella, no sabe bien si en arena o en cemento mojado.

jueves, 6 de junio de 2013

Lux, lucis.

Escribiste nuestro mapa en mi habitación sin ventanas, 
te dije que sin luz las lineas serian especiales y la ruta tangencial.
Fingiste interés con decoro e impaciencia, 
pero a penas conseguiste recordar la constelación de mi indefensa espalda.
Recuerdo que me gustaste con los ojos cerrados, 
era mucho, quizás era incluso demasiado.
Advertimos entre risas las premisas que nunca se toman en serio, 
esas que suponen el mayor riesgo.
Me enseñaste conceptos que no me interesaban,
 y aun así lograste que te escuchase como hipnotizada.
Querías que buscase el lugar donde las palabras dichas se van a morir, 
pero no lo encontré.
No se me ocurre mejor albricia que levantarse a oscuras, 
con el sol de frente, cara a cara.
Nunca dejará de sorprenderme la relatividad del tiempo, 
la magia con que se hace y se destruye en un momento.
Ahora soy el miedo que se despierta de madrugada, 
soy la furia que ya no se queda con las sábanas pegadas.
Proyecto aquella imagen en lugares diferentes, 
la película que veo es realmente tan lejana.



Eras de ningún color y eras de todas, eras como la luz, mio y transparente.

lunes, 27 de mayo de 2013

Nadie, nunca.


Has sabido mantener intacta esa barrera, cuanto te admiro. La mía se derribó hace tiempo, con el primer viento que tuvo un poco de coraje al soplar. Guardas en todas esas hojas de papel ciento cincuenta y siete maneras de pedir perdón, la enésima nunca la has escrito, la llevas en medio del pecho, bien escondida. Gota a gota malgastaras tu llanto líquido, y cuando no te queden más que lágrimas de alegría las dejarás a buen recaudo. Señalas al cielo de manera aleatoria sin tener conciencia alguna de astrología, enamorarás al que le interesen las estrellas, las que no tienen nombre todavía. No sabré explicarte los motivos de la huida, aunque puede que no haya que dar explicaciones, quizás no tengas nada que entender. Deja que otro piensen por ti de vez en cuando, pero sólo en casos absurdos de emergencia, cuando no sepas si con o sin azúcar. Supongamos que existe la solución, esperémosla entonces, será que vive dudosa y por eso se hace derogar. Si te tiene que durar toda la vida no desesperes, durará el mismo tiempo llegue antes o después.


Siéntete especial… eres esa persona que aun NADIE NUNCA ha reclamado. Eso te convierte en un ser único.  Espero que pierdas tu manual de instrucciones y así NADIE NUNCA sepa utilizarte.

sábado, 18 de mayo de 2013

Tesis mal planteadas.



No esperes a que el amor se muera, no esperes a irte con él. Agítalo, muérdele y que espabile. 
Si le escribes por las noches no te guardes el papel, dáselo o escóndeselo en un bolsillo.
Dile que quieres quedarte toda la noche con él, que te acarone hasta que te duermas.
Desnúdate de frente, vístete de espaldas. Renuncia a la ropa y pregona tu piel.
Escúrrete entre las sábanas o tíralas, que ya empieza a hacer calor.
Alaba sus labios tibios, mójalos. Que se enamore locamente de tu suave espalda.
Explícale que vuestro tiempo es relativo y que por eso llevas dos relojes a deshora.
Si se esconde y lo buscas, no lo encontraras, es perseverante en las competiciones.
No le digas lo que quiere oír, no le mientas, háblale con las yemas de los dedos, le encanta.
Maneja su furia y no la proyectes, cántale si se te escapa, la música siempre le calma.
No sabe de anatomias, guíale al lugar donde quiera dormirse, por la cáscara de tu alma.
Si se despierta ausente de recuerdo quédate callada y convéncelo sin palabras.
Otorga pero no cedas, no le dejes que piense que no sabes que deseas.
Si le escuchas atenta, omite parte de la homilía, no quieras saber todo lo que piensa.
Las luces a veces le asustan, aunque no prefiere la oscuridad, que amanezca con sol.
Olvídate si quieres de mis consejos, realmente nunca he sabido amar con moderación.




El saber no te brinda éxito, la experiencia.. tampoco.

Exposición interna/externa.


Soy más feliz cuando vacilo, cuando muevo por instinto los hombros.
Se me rien las rodillas y me convierto en un koala por la noche.
Tengo un manual escondido, donde explico mis besos preferidos.
Y cuando me quedo callada, se contar historias con las manos.
Duermo de cara a la pared, dándole la espalda al aire templado.
Tengo tobillos bailarines, que no soportan estar sentados.
Se silbar en dos direcciones, por si me olvido de algún punto cardinal.
Beso con los labios secos, a veces con los ojos mojados.
Se reir en idiomas diferentes, y morder en otros cuantos.
Me peleo con los espejos, para más tarde reconciliarme.
Imaginación aeronautica, que aumenta las expectativas.
Ánimo mayúsculo que despierta cuando no lo espero.
Memoria exquisita que riñe con mi más tierna razón.
Gestiono mal los espacios, que quedan libres en mi tórax.
Ando rápido y corro despacio, por llevar la contraria.



Mente autodidacta, mi corazón no se retracta.

lunes, 6 de mayo de 2013

Caníbales de mariposas.


Anula la ecuación sobre el espacio, que yo romperé el margen que separa los cuerpos.
Imanta los polos para que sean siempre opuestos, que yo le soplaré al signo negativo.
Tu descansa las noches impares, que yo me iré a dormir un poco más tarde. 
Piensa en momento exacto y perfecto, que yo lo estropearé con cariño
Guárdate arena de playa en los bolsillos, que yo me ducharé con ella en tú bañera.
Escribe una constelación sobre mi espalda, que yo me encargaré de ponerle nombre.
Copia a mano una lista de números infinitos, que yo me los aprenderé de memoria.
Elige un día de la semana al azar, que yo me moriré de ganas por que sea lunes.
Bésame si crees que estoy equivocada, que yo derretiré el beso entre paladar y lengua.
Cómete las mariposas con los ojos cerrados, que te abriré la boca para que me veas mejor.






Sin imaginación somos sólo carne y hueso.

miércoles, 24 de abril de 2013

Su luz interior (XV)

"Había sido un día larguísimo, uno genial, uno de esos que no quieres que se acaben jamás. Separó mentalmente al tiempo espacio y se dio cuenta de que hace unos meses aquello no hubiera sucedido. Era un alivio pensar en su entorno contemporáneo, era feliz y podía gritarlo si le apetecía. Se había estado malgastando toda su fuerza, su pasión estaba escondida en una esquina… eso no volvería a pasar. Se tumbó en la cama, se soltó el pelo y lo acarició, eso la relajaba muchísimo. La lámpara de al lado de la ventana estaba encendida, se levantó perezosa y la apago. Ya no le hacían faltas bombillas en la habitación, ni siquiera de noche, había algo que la alumbraba, me refiero su luz interior.





Decimoquinto microrrelato de la serie de 23 que voy a escribir para Sant Jordi con títulos pensados por gente que conozco.


Ay bonita, se ha hecho esperar pero aquí está todo para ti. Me alegro de que de vez en cuando se me crucen en el camino gente tan especial y bonita como tu. 

lunes, 22 de abril de 2013

13 pasos desde la segunda puerta (XIV)

"Cansada, se quitó la chaqueta, los guantes y dejó que cayesen al suelo. Se quedó sentada en el pasillo, con las piernas cruzadas, entonces se durmió. Mientras, en su duermevela pensaba en ese color celeste que había teñido tantas frases llenas, dichas por voces vacías. Desconocía la hora que era fuera, nunca había controlado demasiado los tiempos en que la aurora vespertina daba los buenos días. No lo creía, pero lo cierto era que lo que estaba sucediendo no era trascendente en absoluto, le iba a pasar tantas otras veces. Se oyó un ruido, que aunque sigiloso la despertó asustándola un poco. El sonido procedía del otro lado del pasillo, a la izquierda, exactamente a 13 pasos desde la segunda puerta."




Decimocuarto microrrelato de la serie de 23 que voy a escribir para Sant Jordi con títulos pensados por gente que conozco.


Pequeño queso, este trocito de mi para ti, dentro de poco podrás hacer un puzzle. Te regalo el celeste y un beso. Te quiero hermana de mi vida.

El triste hueco de su pecho (XIII)


"Tiró el reloj que le habían regalado, ya no era necesario, se le estaba acabando el tiempo. Nadie le dio una explicación del porqué de su rumbo. Le enseñaron a amar como a todos, pero aprendió de una manera especial. Su tez trigueña se fue tornando más y más clara, pero su mirada aceituna no cambió en absoluto. Quiso con tanta fuerza que su gran esencia empezó a resentirse. Amores unidireccionales consiguieron que su músculo se modelase diminuto y frágil. Nunca lo llamaron por su nombre y fue por ello que lo olvidó. A aquellos que creyó sus espejos, los evoluciono, los hizo grandes y los metamorfoseó. Fue perdiendo así su fuerza y su blanca pasión. Llegado el punto que su corazón desapareció"




Decimotercero microrrelato de la serie de 23 que voy a escribir para Sant Jordi con títulos pensados por gente que conozco.



Espero haber hecho algo de provecho con la idea tan bonita que me diste.. Gracias por ser mi amor de veranos, primaveras, otoños e inviernos. Mi Llanos bonita.

domingo, 21 de abril de 2013

En alguna otra parte (XII)


"Intentó poner la mente en blanco , pero automáticamente consiguió su efecto secundario. Recordó días diferentes, ni buenos ni mejores, si no distintos, días como de otra vida. Tenía una exquisita memoria episódica, recordaba lugares, momentos y emociones inolvidables. Entonces cerró los ojos e inspiró el aire cálido de la habitación, se desunció temporalmente y se relajó. Las cosas estaban sucediendo de manera inesperada, todo estaba cambiando… la sorpresa era positiva y contagiosamente alegre. No sabia donde se encontraba su destino actual, puede que lo estuviese viviendo o que se escondiera en alguna otra parte." 






Duodécimo microrrelato de la serie de 23 que voy a escribir para Sant Jordi con títulos pensados por gente que conozco.




Para mi bracito, sin comentarios. Espero que este pedacito tuyo que te regalo desde mi, te guste y te lo quedes para siempre siempre.. Te quiero Teresa.

Todo lo que no he hecho por ti (XI)

"La esperó tanto tiempo y nisiquiera llegó tarde. Aguardó cambios, sujetó promesas y abrazó con fuerza irracional a esa parte suya que le decía que se estaba equivocando. Su fe vehemente la creyó, deseó que fuese cierto el caso hipotético y la quiso más de lo que imaginé que haría. Desertó, me cansó y comprendió más tarde que pronto, que la realidad había estado todo el tiempo a su lado. Ahora dice que no le entiende, que no le conoces y que ha cambiado a peor. Queda poco de aquel chico que olvidó ser, ahora se levanta antes de que salga el sol, necesita recuperar el tiempo en el que dejó de hacer tantas cosas, por alguien."





Undécimo microrrelato de la serie de 23 que voy a escribir para Sant Jordi con títulos pensados por gente que conozco.


Espero que mi estética ( la del texto ), siempre pegajosa esté a tu gusto. Ya te lo daré escrito a mano, para que te lo guardes y dentro de unos años lo encuentres entre algún libro y te saque una sonrisa

El guardian de mis emociones (X)

"Lo estaba mirando desde la otra parte de la ventana, él le sonreía mientras se emparejaba el pelo alborotado. El sol lucía brillante y cegador, pero corría una pequeña brisa se colaba entre las ramas de los arboles caducos. Bajo las escaleras despacio, mientras, acariciaba con los dedos la vetusta madera de la barandilla. Se apoyó en el marco de la puerta y se dispuso a oirlo tocar. Aquello la calmaba, la tenía como dormida, están aun así más despierta que nunca. Adoraba el hecho de sentirse tan conectada a el. Que su conexión fuera tan perfecta era la prueba irrefutable de que era natural. Su vida emocional era ahora más segura que nunca, sabía que estaba bajo su protección."



Décimo microrrelato de la serie de 23 que voy a escribir para Sant Jordi con títulos pensados por gente que conozco.




Quis, aquí esta enterito para ti! Para que tengas una parte de mi aunque estés por la capital. Gracias por ser siempre tan tú y tan dulce. Te quiero S.

miércoles, 17 de abril de 2013

En memoria de mi mismo (IX)

"No se explicaba como alguien podía decirle algo tan bonito, cómo sin conocerlo podía saber tanto de él. Se escurrió los ojos sin que nadie le viese y se colocó de nuevo las gafas de sol. Cuando uno se emociona y no sabe bien si es por alegría o por tristeza, sentimos que se quedan abiertas las puertas de nuestro vulnerable corazón… por suerte, eso no le sucedía muy a menudo. Le agarró de la mano y se la llevo al pecho, ella torció la cabeza hacia la izquierda y sonrió durante un rato. Si era verdad lo que le había explicado, tenía una duda. ¿Cómo saber si el que lo recordase siempre era algo malo o bueno? Era una forma de vivir a la vez en dos sitios, en memoria de si mismo."


Noveno microrrelato de la serie de 23 que voy a escribir para Sant Jordi con títulos pensados por gente que conozco.


Eres demasiado y se tan poco de todas esas cosas… Un beso de esos de casualidad, de cuando conoces a alguien que no te espera.

Vamos a jugar a perdernos (VIII)

"Se dio la vuelta sobre si misma unas cuantas veces y comenzó a contar hacia atrás. Cuando llego al final de la serie se sentía algo mareada pero entonces abrió los ojos. La atmósfera era algo oscura y si no fuese porque no estaba sola quizás le hubiese dado miedo. Apretando los párpados creía ver mejor entre el laberinto de abetos, era su perspectiva. Unos metros hacia alguna parte él, susurraba cantando su nombre, marcando la zeta y haciendo el eco interminable. Corrían de un lado a otro, y aunque parecía complicado, creyó adivinar su olor en las muecas y en las esquinas Deseaban encontrarse, pero el ritual era bien conocido, no debían jamás que buscarse."




Octavo microrrelato de la serie de 23 que voy a escribir para Sant Jordi con títulos pensados por gente que conozco.


Es tu turno mi niña del cabello de oro. Cada día que pasa Azahara tengo más claro que eres además de una 
chiqueta, una mujer especial. 

Eres mi talón de Aquiles (VII)

"Miró el reloj con miedo, suerte que aun le quedaba un rato para poder revolverse en la cama. Allí estaba a su lado, dormida en posición fetal, con la cara escondida detrás de su mano derecha. No quería despertarla pero tenían prisa y el evento no esperaba. Abrió la ventana para que entrase la brisa levantina y con dudoso cuidado se le echo encima. Empezó a revolverse y entre quejas la deshizo en cosquillas para acabar en risas. Pedía como venganza tortitas para desayunar, patatas bravas y un café con leche. Salieron a la calle en pijama y se subieron al coche, sin parar de gritarse cosas bonitas. Era uno de esos días de Julio en que nada podía salir mal, no importaba lo que quisiera, cláramente iba a dárselo, era su talón de Aquiles."


Séptimo microrrelato de la serie de 23 que voy a escribir para Sant Jordi con títulos pensados por gente que conozco.


¿Sabes que Angela? Estaremos toda la vida juntas aunque nos separen miles de kilómetros. Para algo eres mi mujer, ¿No?

lunes, 15 de abril de 2013

Ragazza farfalla pt.II (VI)

"No era así como quería estar, pero se inventó perseverante. Desde algún rincón anónimo en el lugar que ocupaban, se escuchaba una canción que resultaba conocida. Sintió que los cálculos que había previsto con las yemas de los dedos no estaban siendo los esperados. La dificultad del reto era totalmente opuesta a las que creía sus posibilidades, faltaba estima. Pensó que la suerte podía en esta ocasión estar de su parte, jamás confundiré esa sonrisa. La miró desde abajo, guardando su imagen como si fuera una foto en contrapicado. Ella, más brillante incluso que aquella primera vez en que su pecho vibró, era tan natural e indomesticable, como una mariposa."

Sexto microrrelato de la serie de 23 que voy a escribir para Sant Jordi con títulos pensados por gente que conozco.

Bé, de veritat que em fa moltíssima il · lusió poder escriure per a aquest títol ... espero que t'arribi agradar tant com m'agrada a mi la Ragazza Farfalla de veritat. Gràcies Nandu.

Distintas caras de una misma verdad (V)

"Se tropezó cuando salió por la puerta, llovía, pero no cayó en la cuenta de ello. Siguió caminando aligerando el paso al mismo tiempo que se aceleraba el pulso de su músculo torácico. Ahora todo estaba bastante más claro, su última reflexión había equilibrado la balanza hacia uno de los lados, aunque no sabía si era el suyo. Se suavizó poco a poco esa sensación punzante y se destensó el nudo de su estómago. Le llevo poco tiempo entenderlo, lo que quiso ser una mala noticia acabó por convertirse en el mejor de los presagios. Alcanzó por si sola una nueva facultad, la manera de trazar lineas invisibles para poder diferenciar las distintas caras de una misma verdad."


Quinto microrrelato de la serie de 23 que voy a escribir para Sant Jordi con títulos pensados por gente que conozco.



Bien sabes que opinión me mereces. Eres una persona excepcional, aunque no todos tienen la suerte de poder verlo. Te quiero Esperanza.

Historias para no dormir (IV)

"Sin duda era el sitio donde más pensaba en las cosas, la cama. Era la enésima vez que cambiaba de postura y no conseguía quedarse quieto. Tenía la luz de la mesita encendida, la ventana estaba abierta y desde la calle se oían un par de voces, esa era su menor distracción. Se preocupaba demasiado porque a menudo creía que no podía cambiar lo que sucedía a su alrededor. Era más un trabajo de actitud, de creencia.. los hechos no eran tan relevantes. Tenía mucho más de lo que sentía, y solía sentir menos de lo que sucedía a su alrededor. El pretérito imperfecto que tantas veces le quitaba el sueño.. esa época en que el mundo fue cincelado con extremo cuidado ahora eran sus historias para no dormir."

Cuarto microrrelato de la serie de 23 que voy a escribir para Sant Jordi con títulos pensados por gente que conozco. 

No estoy muy segura de que te vaya gustar.. espero dar en el clavo aunque sólo sea un poquito. Un beso Chimo.

Si, pero no (III)

"Son las nueve y el día aun no se ha ido por completo. Justo se ha dado un baño y lleva el pelo algo húmedo. En cuestión de minutos el aire cálido de Julio marcará las ondas de su pelo y hará que sus reflejos queden al descubierto. Está apoyada en el embozo de la cama que está perfectamente hecha, se ha quedado sin darse cuenta embobada mirando a la foto de la pared. Sólamente el tiempo, siempre relativo, sabe si la elección es la correcta. Hay una cosa en la que cree, el hecho de no haber elegido no era una opción posible. El cielo ha perdido la tonalidad celeste y se torna índigo poco a poco, tiene que darse un poco de prisa. Está tan guapa cuando sonríe, creo que ha entendido que su "si" sólo tiene un significado, el afirmativo."


Tercer microrrelato de la serie de 23 que voy a escribir para Sant Jordi con títulos pensados por gente que conozco.


Este para la pequeña María. Se que tienes muchas ganas de que llegue el verano, yo también, pero sólo si es contigo. 

El alivio al gritar tus sentimientos (II)


Por la ventana se asomaban los primeros rayos de sol dominical. Estaba apoyada sobre sus brazos y la luz caía directamente sobre sus mejillas. Dio un respingo y se tapó con la manta hasta cubrirse la cabeza por completo. Realmente era una mañana diferente, sentía que en su pecho cabía más aire, se había quitado un enorme peso de encima. Se dibujó en su gesto una nueva sonrisa, una en la que se podía respirar exaltación, una que hacía tiempo no gastaba. Estaba orgullosa de si misma y no fue en absoluto ególatra o narcisista. Abrió la ventana para darle a su postal de rutina los buenos días. Mientras toqueteaba la cortina, alineó lo sucedido en fila india y se quedo un buen rato con la mente suspendida. Adivino una nueva manera de pensamiento, quizás era el alivio al gritar sus sentimientos.




Segundo microrrelato de la serie de 23 que voy a escribir para Sant Jordi con títulos pensados por gente que conozco.


Aquest per la Marta, espero que m'hagi sortit la meitat del bé del que esperaves. Per si de cas no em acostumaré a les bones critiques :D

domingo, 14 de abril de 2013

Resulta que nunca fue bastante. (I)

"Dio un portazo y salió rápido por el camino empedrado del jardín. En su mente mil voces gritaban y no la dejaban pensar con claridad. No entendía nada, quería llegar a casa cuando antes para tumbarse en el sillón de la terraza e intentar meditar. Sentía que tenía que elegir y no quería, no se le daba bien. Se quito los zapatos para no hacer ruido antes de entrar. El césped estaba mojado y le hacía cosquillas entre los dedos, de puntillas llego a su rincón y se echó a borrar ideas. ¿En que momento y quien creyó que tenía que posicionarse? De pronto se quedó dormida. Siempre complaciente, sonriente, cariñosa e incluso a veces indulgente. Parece que todo lo que había hecho no era suficiente.. resulta que nunca fue bastante."



Este es el primer microrelato de la serie de 23 que voy a escribir para Sant Jordi con títulos pensados por gente que conozco. (

En este caso, se lo "regalo" a Noelia Quirant con todo mi cariño. Has sido la primera en el experimento. 

martes, 9 de abril de 2013

Mi último cálculo humano

Nunca quise saber más de lo que entendía. Realmente no me importó que tus dudas se durmiesen en mi cama. Fue en esa tarde oscura cuando se me escurrió tu imagen, ahora está escondida en mi retina y me da miedo no poder sacarla jamás. Recuerdo a mi fe dudosa, la besabas en la frente y ella se quedaba pegada a tu espalda. Por suerte se acabó el invierno, y los esquimales volvieron silenciosos a sus casas. Al final, necesariamente, desvirtuaré lo que me despertaba por las mañanas. No quiero malcriar a mi afecto, pero es que temo que la última caída haya sido a las otras diferente. Mi olfato, daltónico, me dijo que eras casi blanco, aunque no es la primera vez que nos pasa. Confié por segunda vez en Diciembre, mientras tú llenabas mi pecho con el aire espirabas. Creo que me robaste un acorde de la nana con la que me dormía por las noches. Es el recuerdo el que devora mis ganas, quiero ser paciente pero me cuesta abandonarlas. 


Medí equivocada las dimensiones de tu alma, y creí necesitar un corazón aun más grande para poder amarla. 

jueves, 21 de marzo de 2013

Mi parte del colchón


Nos sentamos en la viña del señor
el equilibrista, tú y yo.
Me tapé con la sábana hasta la cabeza 
y dejé descubiertos dos pares de pies.
Se tamizaba el aire en tu espalda
a pesar de no existir corriente en mi habitación.
Mantuviste tu nueva costumbre 
de cerrar de vez en cuando la puerta.
Vuelvo al momento donde me relajé
quise entenderte y creí saber.
La marca permanente me recuerda
tus acciones permanecen en el tiempo.
Vacilan en pesadillas las voces
suelen arañar entre recuerdos.
Visiones que rompen mi discurso interno
me traen noches de sabor francés.
Que increibles mis sueños, 
que feliz la niña dormía contra la pared.




Me di cuenta contigo de una verdad invisible, pueden decir mil labios la promesa, seguiré siendo falible.