miércoles, 24 de abril de 2013

Su luz interior (XV)

"Había sido un día larguísimo, uno genial, uno de esos que no quieres que se acaben jamás. Separó mentalmente al tiempo espacio y se dio cuenta de que hace unos meses aquello no hubiera sucedido. Era un alivio pensar en su entorno contemporáneo, era feliz y podía gritarlo si le apetecía. Se había estado malgastando toda su fuerza, su pasión estaba escondida en una esquina… eso no volvería a pasar. Se tumbó en la cama, se soltó el pelo y lo acarició, eso la relajaba muchísimo. La lámpara de al lado de la ventana estaba encendida, se levantó perezosa y la apago. Ya no le hacían faltas bombillas en la habitación, ni siquiera de noche, había algo que la alumbraba, me refiero su luz interior.





Decimoquinto microrrelato de la serie de 23 que voy a escribir para Sant Jordi con títulos pensados por gente que conozco.


Ay bonita, se ha hecho esperar pero aquí está todo para ti. Me alegro de que de vez en cuando se me crucen en el camino gente tan especial y bonita como tu. 

lunes, 22 de abril de 2013

13 pasos desde la segunda puerta (XIV)

"Cansada, se quitó la chaqueta, los guantes y dejó que cayesen al suelo. Se quedó sentada en el pasillo, con las piernas cruzadas, entonces se durmió. Mientras, en su duermevela pensaba en ese color celeste que había teñido tantas frases llenas, dichas por voces vacías. Desconocía la hora que era fuera, nunca había controlado demasiado los tiempos en que la aurora vespertina daba los buenos días. No lo creía, pero lo cierto era que lo que estaba sucediendo no era trascendente en absoluto, le iba a pasar tantas otras veces. Se oyó un ruido, que aunque sigiloso la despertó asustándola un poco. El sonido procedía del otro lado del pasillo, a la izquierda, exactamente a 13 pasos desde la segunda puerta."




Decimocuarto microrrelato de la serie de 23 que voy a escribir para Sant Jordi con títulos pensados por gente que conozco.


Pequeño queso, este trocito de mi para ti, dentro de poco podrás hacer un puzzle. Te regalo el celeste y un beso. Te quiero hermana de mi vida.

El triste hueco de su pecho (XIII)


"Tiró el reloj que le habían regalado, ya no era necesario, se le estaba acabando el tiempo. Nadie le dio una explicación del porqué de su rumbo. Le enseñaron a amar como a todos, pero aprendió de una manera especial. Su tez trigueña se fue tornando más y más clara, pero su mirada aceituna no cambió en absoluto. Quiso con tanta fuerza que su gran esencia empezó a resentirse. Amores unidireccionales consiguieron que su músculo se modelase diminuto y frágil. Nunca lo llamaron por su nombre y fue por ello que lo olvidó. A aquellos que creyó sus espejos, los evoluciono, los hizo grandes y los metamorfoseó. Fue perdiendo así su fuerza y su blanca pasión. Llegado el punto que su corazón desapareció"




Decimotercero microrrelato de la serie de 23 que voy a escribir para Sant Jordi con títulos pensados por gente que conozco.



Espero haber hecho algo de provecho con la idea tan bonita que me diste.. Gracias por ser mi amor de veranos, primaveras, otoños e inviernos. Mi Llanos bonita.

domingo, 21 de abril de 2013

En alguna otra parte (XII)


"Intentó poner la mente en blanco , pero automáticamente consiguió su efecto secundario. Recordó días diferentes, ni buenos ni mejores, si no distintos, días como de otra vida. Tenía una exquisita memoria episódica, recordaba lugares, momentos y emociones inolvidables. Entonces cerró los ojos e inspiró el aire cálido de la habitación, se desunció temporalmente y se relajó. Las cosas estaban sucediendo de manera inesperada, todo estaba cambiando… la sorpresa era positiva y contagiosamente alegre. No sabia donde se encontraba su destino actual, puede que lo estuviese viviendo o que se escondiera en alguna otra parte." 






Duodécimo microrrelato de la serie de 23 que voy a escribir para Sant Jordi con títulos pensados por gente que conozco.




Para mi bracito, sin comentarios. Espero que este pedacito tuyo que te regalo desde mi, te guste y te lo quedes para siempre siempre.. Te quiero Teresa.

Todo lo que no he hecho por ti (XI)

"La esperó tanto tiempo y nisiquiera llegó tarde. Aguardó cambios, sujetó promesas y abrazó con fuerza irracional a esa parte suya que le decía que se estaba equivocando. Su fe vehemente la creyó, deseó que fuese cierto el caso hipotético y la quiso más de lo que imaginé que haría. Desertó, me cansó y comprendió más tarde que pronto, que la realidad había estado todo el tiempo a su lado. Ahora dice que no le entiende, que no le conoces y que ha cambiado a peor. Queda poco de aquel chico que olvidó ser, ahora se levanta antes de que salga el sol, necesita recuperar el tiempo en el que dejó de hacer tantas cosas, por alguien."





Undécimo microrrelato de la serie de 23 que voy a escribir para Sant Jordi con títulos pensados por gente que conozco.


Espero que mi estética ( la del texto ), siempre pegajosa esté a tu gusto. Ya te lo daré escrito a mano, para que te lo guardes y dentro de unos años lo encuentres entre algún libro y te saque una sonrisa

El guardian de mis emociones (X)

"Lo estaba mirando desde la otra parte de la ventana, él le sonreía mientras se emparejaba el pelo alborotado. El sol lucía brillante y cegador, pero corría una pequeña brisa se colaba entre las ramas de los arboles caducos. Bajo las escaleras despacio, mientras, acariciaba con los dedos la vetusta madera de la barandilla. Se apoyó en el marco de la puerta y se dispuso a oirlo tocar. Aquello la calmaba, la tenía como dormida, están aun así más despierta que nunca. Adoraba el hecho de sentirse tan conectada a el. Que su conexión fuera tan perfecta era la prueba irrefutable de que era natural. Su vida emocional era ahora más segura que nunca, sabía que estaba bajo su protección."



Décimo microrrelato de la serie de 23 que voy a escribir para Sant Jordi con títulos pensados por gente que conozco.




Quis, aquí esta enterito para ti! Para que tengas una parte de mi aunque estés por la capital. Gracias por ser siempre tan tú y tan dulce. Te quiero S.

miércoles, 17 de abril de 2013

En memoria de mi mismo (IX)

"No se explicaba como alguien podía decirle algo tan bonito, cómo sin conocerlo podía saber tanto de él. Se escurrió los ojos sin que nadie le viese y se colocó de nuevo las gafas de sol. Cuando uno se emociona y no sabe bien si es por alegría o por tristeza, sentimos que se quedan abiertas las puertas de nuestro vulnerable corazón… por suerte, eso no le sucedía muy a menudo. Le agarró de la mano y se la llevo al pecho, ella torció la cabeza hacia la izquierda y sonrió durante un rato. Si era verdad lo que le había explicado, tenía una duda. ¿Cómo saber si el que lo recordase siempre era algo malo o bueno? Era una forma de vivir a la vez en dos sitios, en memoria de si mismo."


Noveno microrrelato de la serie de 23 que voy a escribir para Sant Jordi con títulos pensados por gente que conozco.


Eres demasiado y se tan poco de todas esas cosas… Un beso de esos de casualidad, de cuando conoces a alguien que no te espera.

Vamos a jugar a perdernos (VIII)

"Se dio la vuelta sobre si misma unas cuantas veces y comenzó a contar hacia atrás. Cuando llego al final de la serie se sentía algo mareada pero entonces abrió los ojos. La atmósfera era algo oscura y si no fuese porque no estaba sola quizás le hubiese dado miedo. Apretando los párpados creía ver mejor entre el laberinto de abetos, era su perspectiva. Unos metros hacia alguna parte él, susurraba cantando su nombre, marcando la zeta y haciendo el eco interminable. Corrían de un lado a otro, y aunque parecía complicado, creyó adivinar su olor en las muecas y en las esquinas Deseaban encontrarse, pero el ritual era bien conocido, no debían jamás que buscarse."




Octavo microrrelato de la serie de 23 que voy a escribir para Sant Jordi con títulos pensados por gente que conozco.


Es tu turno mi niña del cabello de oro. Cada día que pasa Azahara tengo más claro que eres además de una 
chiqueta, una mujer especial. 

Eres mi talón de Aquiles (VII)

"Miró el reloj con miedo, suerte que aun le quedaba un rato para poder revolverse en la cama. Allí estaba a su lado, dormida en posición fetal, con la cara escondida detrás de su mano derecha. No quería despertarla pero tenían prisa y el evento no esperaba. Abrió la ventana para que entrase la brisa levantina y con dudoso cuidado se le echo encima. Empezó a revolverse y entre quejas la deshizo en cosquillas para acabar en risas. Pedía como venganza tortitas para desayunar, patatas bravas y un café con leche. Salieron a la calle en pijama y se subieron al coche, sin parar de gritarse cosas bonitas. Era uno de esos días de Julio en que nada podía salir mal, no importaba lo que quisiera, cláramente iba a dárselo, era su talón de Aquiles."


Séptimo microrrelato de la serie de 23 que voy a escribir para Sant Jordi con títulos pensados por gente que conozco.


¿Sabes que Angela? Estaremos toda la vida juntas aunque nos separen miles de kilómetros. Para algo eres mi mujer, ¿No?

lunes, 15 de abril de 2013

Ragazza farfalla pt.II (VI)

"No era así como quería estar, pero se inventó perseverante. Desde algún rincón anónimo en el lugar que ocupaban, se escuchaba una canción que resultaba conocida. Sintió que los cálculos que había previsto con las yemas de los dedos no estaban siendo los esperados. La dificultad del reto era totalmente opuesta a las que creía sus posibilidades, faltaba estima. Pensó que la suerte podía en esta ocasión estar de su parte, jamás confundiré esa sonrisa. La miró desde abajo, guardando su imagen como si fuera una foto en contrapicado. Ella, más brillante incluso que aquella primera vez en que su pecho vibró, era tan natural e indomesticable, como una mariposa."

Sexto microrrelato de la serie de 23 que voy a escribir para Sant Jordi con títulos pensados por gente que conozco.

Bé, de veritat que em fa moltíssima il · lusió poder escriure per a aquest títol ... espero que t'arribi agradar tant com m'agrada a mi la Ragazza Farfalla de veritat. Gràcies Nandu.

Distintas caras de una misma verdad (V)

"Se tropezó cuando salió por la puerta, llovía, pero no cayó en la cuenta de ello. Siguió caminando aligerando el paso al mismo tiempo que se aceleraba el pulso de su músculo torácico. Ahora todo estaba bastante más claro, su última reflexión había equilibrado la balanza hacia uno de los lados, aunque no sabía si era el suyo. Se suavizó poco a poco esa sensación punzante y se destensó el nudo de su estómago. Le llevo poco tiempo entenderlo, lo que quiso ser una mala noticia acabó por convertirse en el mejor de los presagios. Alcanzó por si sola una nueva facultad, la manera de trazar lineas invisibles para poder diferenciar las distintas caras de una misma verdad."


Quinto microrrelato de la serie de 23 que voy a escribir para Sant Jordi con títulos pensados por gente que conozco.



Bien sabes que opinión me mereces. Eres una persona excepcional, aunque no todos tienen la suerte de poder verlo. Te quiero Esperanza.

Historias para no dormir (IV)

"Sin duda era el sitio donde más pensaba en las cosas, la cama. Era la enésima vez que cambiaba de postura y no conseguía quedarse quieto. Tenía la luz de la mesita encendida, la ventana estaba abierta y desde la calle se oían un par de voces, esa era su menor distracción. Se preocupaba demasiado porque a menudo creía que no podía cambiar lo que sucedía a su alrededor. Era más un trabajo de actitud, de creencia.. los hechos no eran tan relevantes. Tenía mucho más de lo que sentía, y solía sentir menos de lo que sucedía a su alrededor. El pretérito imperfecto que tantas veces le quitaba el sueño.. esa época en que el mundo fue cincelado con extremo cuidado ahora eran sus historias para no dormir."

Cuarto microrrelato de la serie de 23 que voy a escribir para Sant Jordi con títulos pensados por gente que conozco. 

No estoy muy segura de que te vaya gustar.. espero dar en el clavo aunque sólo sea un poquito. Un beso Chimo.

Si, pero no (III)

"Son las nueve y el día aun no se ha ido por completo. Justo se ha dado un baño y lleva el pelo algo húmedo. En cuestión de minutos el aire cálido de Julio marcará las ondas de su pelo y hará que sus reflejos queden al descubierto. Está apoyada en el embozo de la cama que está perfectamente hecha, se ha quedado sin darse cuenta embobada mirando a la foto de la pared. Sólamente el tiempo, siempre relativo, sabe si la elección es la correcta. Hay una cosa en la que cree, el hecho de no haber elegido no era una opción posible. El cielo ha perdido la tonalidad celeste y se torna índigo poco a poco, tiene que darse un poco de prisa. Está tan guapa cuando sonríe, creo que ha entendido que su "si" sólo tiene un significado, el afirmativo."


Tercer microrrelato de la serie de 23 que voy a escribir para Sant Jordi con títulos pensados por gente que conozco.


Este para la pequeña María. Se que tienes muchas ganas de que llegue el verano, yo también, pero sólo si es contigo. 

El alivio al gritar tus sentimientos (II)


Por la ventana se asomaban los primeros rayos de sol dominical. Estaba apoyada sobre sus brazos y la luz caía directamente sobre sus mejillas. Dio un respingo y se tapó con la manta hasta cubrirse la cabeza por completo. Realmente era una mañana diferente, sentía que en su pecho cabía más aire, se había quitado un enorme peso de encima. Se dibujó en su gesto una nueva sonrisa, una en la que se podía respirar exaltación, una que hacía tiempo no gastaba. Estaba orgullosa de si misma y no fue en absoluto ególatra o narcisista. Abrió la ventana para darle a su postal de rutina los buenos días. Mientras toqueteaba la cortina, alineó lo sucedido en fila india y se quedo un buen rato con la mente suspendida. Adivino una nueva manera de pensamiento, quizás era el alivio al gritar sus sentimientos.




Segundo microrrelato de la serie de 23 que voy a escribir para Sant Jordi con títulos pensados por gente que conozco.


Aquest per la Marta, espero que m'hagi sortit la meitat del bé del que esperaves. Per si de cas no em acostumaré a les bones critiques :D

domingo, 14 de abril de 2013

Resulta que nunca fue bastante. (I)

"Dio un portazo y salió rápido por el camino empedrado del jardín. En su mente mil voces gritaban y no la dejaban pensar con claridad. No entendía nada, quería llegar a casa cuando antes para tumbarse en el sillón de la terraza e intentar meditar. Sentía que tenía que elegir y no quería, no se le daba bien. Se quito los zapatos para no hacer ruido antes de entrar. El césped estaba mojado y le hacía cosquillas entre los dedos, de puntillas llego a su rincón y se echó a borrar ideas. ¿En que momento y quien creyó que tenía que posicionarse? De pronto se quedó dormida. Siempre complaciente, sonriente, cariñosa e incluso a veces indulgente. Parece que todo lo que había hecho no era suficiente.. resulta que nunca fue bastante."



Este es el primer microrelato de la serie de 23 que voy a escribir para Sant Jordi con títulos pensados por gente que conozco. (

En este caso, se lo "regalo" a Noelia Quirant con todo mi cariño. Has sido la primera en el experimento. 

martes, 9 de abril de 2013

Mi último cálculo humano

Nunca quise saber más de lo que entendía. Realmente no me importó que tus dudas se durmiesen en mi cama. Fue en esa tarde oscura cuando se me escurrió tu imagen, ahora está escondida en mi retina y me da miedo no poder sacarla jamás. Recuerdo a mi fe dudosa, la besabas en la frente y ella se quedaba pegada a tu espalda. Por suerte se acabó el invierno, y los esquimales volvieron silenciosos a sus casas. Al final, necesariamente, desvirtuaré lo que me despertaba por las mañanas. No quiero malcriar a mi afecto, pero es que temo que la última caída haya sido a las otras diferente. Mi olfato, daltónico, me dijo que eras casi blanco, aunque no es la primera vez que nos pasa. Confié por segunda vez en Diciembre, mientras tú llenabas mi pecho con el aire espirabas. Creo que me robaste un acorde de la nana con la que me dormía por las noches. Es el recuerdo el que devora mis ganas, quiero ser paciente pero me cuesta abandonarlas. 


Medí equivocada las dimensiones de tu alma, y creí necesitar un corazón aun más grande para poder amarla.