lunes, 27 de mayo de 2013

Nadie, nunca.


Has sabido mantener intacta esa barrera, cuanto te admiro. La mía se derribó hace tiempo, con el primer viento que tuvo un poco de coraje al soplar. Guardas en todas esas hojas de papel ciento cincuenta y siete maneras de pedir perdón, la enésima nunca la has escrito, la llevas en medio del pecho, bien escondida. Gota a gota malgastaras tu llanto líquido, y cuando no te queden más que lágrimas de alegría las dejarás a buen recaudo. Señalas al cielo de manera aleatoria sin tener conciencia alguna de astrología, enamorarás al que le interesen las estrellas, las que no tienen nombre todavía. No sabré explicarte los motivos de la huida, aunque puede que no haya que dar explicaciones, quizás no tengas nada que entender. Deja que otro piensen por ti de vez en cuando, pero sólo en casos absurdos de emergencia, cuando no sepas si con o sin azúcar. Supongamos que existe la solución, esperémosla entonces, será que vive dudosa y por eso se hace derogar. Si te tiene que durar toda la vida no desesperes, durará el mismo tiempo llegue antes o después.


Siéntete especial… eres esa persona que aun NADIE NUNCA ha reclamado. Eso te convierte en un ser único.  Espero que pierdas tu manual de instrucciones y así NADIE NUNCA sepa utilizarte.

sábado, 18 de mayo de 2013

Tesis mal planteadas.



No esperes a que el amor se muera, no esperes a irte con él. Agítalo, muérdele y que espabile. 
Si le escribes por las noches no te guardes el papel, dáselo o escóndeselo en un bolsillo.
Dile que quieres quedarte toda la noche con él, que te acarone hasta que te duermas.
Desnúdate de frente, vístete de espaldas. Renuncia a la ropa y pregona tu piel.
Escúrrete entre las sábanas o tíralas, que ya empieza a hacer calor.
Alaba sus labios tibios, mójalos. Que se enamore locamente de tu suave espalda.
Explícale que vuestro tiempo es relativo y que por eso llevas dos relojes a deshora.
Si se esconde y lo buscas, no lo encontraras, es perseverante en las competiciones.
No le digas lo que quiere oír, no le mientas, háblale con las yemas de los dedos, le encanta.
Maneja su furia y no la proyectes, cántale si se te escapa, la música siempre le calma.
No sabe de anatomias, guíale al lugar donde quiera dormirse, por la cáscara de tu alma.
Si se despierta ausente de recuerdo quédate callada y convéncelo sin palabras.
Otorga pero no cedas, no le dejes que piense que no sabes que deseas.
Si le escuchas atenta, omite parte de la homilía, no quieras saber todo lo que piensa.
Las luces a veces le asustan, aunque no prefiere la oscuridad, que amanezca con sol.
Olvídate si quieres de mis consejos, realmente nunca he sabido amar con moderación.




El saber no te brinda éxito, la experiencia.. tampoco.

Exposición interna/externa.


Soy más feliz cuando vacilo, cuando muevo por instinto los hombros.
Se me rien las rodillas y me convierto en un koala por la noche.
Tengo un manual escondido, donde explico mis besos preferidos.
Y cuando me quedo callada, se contar historias con las manos.
Duermo de cara a la pared, dándole la espalda al aire templado.
Tengo tobillos bailarines, que no soportan estar sentados.
Se silbar en dos direcciones, por si me olvido de algún punto cardinal.
Beso con los labios secos, a veces con los ojos mojados.
Se reir en idiomas diferentes, y morder en otros cuantos.
Me peleo con los espejos, para más tarde reconciliarme.
Imaginación aeronautica, que aumenta las expectativas.
Ánimo mayúsculo que despierta cuando no lo espero.
Memoria exquisita que riñe con mi más tierna razón.
Gestiono mal los espacios, que quedan libres en mi tórax.
Ando rápido y corro despacio, por llevar la contraria.



Mente autodidacta, mi corazón no se retracta.

lunes, 6 de mayo de 2013

Caníbales de mariposas.


Anula la ecuación sobre el espacio, que yo romperé el margen que separa los cuerpos.
Imanta los polos para que sean siempre opuestos, que yo le soplaré al signo negativo.
Tu descansa las noches impares, que yo me iré a dormir un poco más tarde. 
Piensa en momento exacto y perfecto, que yo lo estropearé con cariño
Guárdate arena de playa en los bolsillos, que yo me ducharé con ella en tú bañera.
Escribe una constelación sobre mi espalda, que yo me encargaré de ponerle nombre.
Copia a mano una lista de números infinitos, que yo me los aprenderé de memoria.
Elige un día de la semana al azar, que yo me moriré de ganas por que sea lunes.
Bésame si crees que estoy equivocada, que yo derretiré el beso entre paladar y lengua.
Cómete las mariposas con los ojos cerrados, que te abriré la boca para que me veas mejor.






Sin imaginación somos sólo carne y hueso.