miércoles, 13 de noviembre de 2013

El éxodo de la combustión.

El eslabón que acabó perdido de tanto buscar un camino.
La sonrisa más triste que te hizo tan feliz.
Semicírculos oscuros que no querían dormir por las noches.
El ciclo que quiere cerrarse donde se abrió por vez primera.
La banda sonora que te despertaba por las mañanas.
El espejo que admiraba, y ahora echa de menos tu espalda.
Septentrional el acento de aquellos buenos días.
Sabían palabras en francés tus labios y mi boca las traducía sin habla.
Cuando dos metros cuadrados de la habitación fueron sólo para uno.
Yo te miraba desde fuera, como una burbuja, frágil, perfecto y transparente.
Me diste la oportunidad para hacerme valiente...
Intención variable y vehemente que no super aprovechar.
Me gusta repetir mentalmente ese primer instante, tan insolente.
Verdades que se pierden en el aire, no tienen ni siquiera eco.


Entonces, ¿Que haremos cuando se acabe toda esta pólvora?...
Dímelo, si yo las únicas chispas que conozco son las que surgían con el roce de nuestra piel. 

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